La pandemia ha supuesto un punto de inflexión notable en la aceleración digital de las PYMES, no solo de las españolas sino también de las europeas. La investigación titulada Cómo ha impactado el COVID en la transformación digital de las PYMES de España y de Europa se suma a los análisis que evidencian el papel fundamental que ha tenido la tecnología en estos meses, que se ha convertido en salvavidas para la mayoría de las empresas.  “La tecnología ha sido crucial para mantener la sostenibilidad de las PYMES y lo será aún más en el futuro”, explica Alejandro Giménez Busquet, autor del estudio.

Las conclusiones de esta investigación  prueban que la aceleración digital vivida en estos meses muestra impactos positivos en el rendimiento de la PYME en términos de crecimiento y productividad.

El aumento significativo de adopción de tecnología en el último año ha dado a las compañías, en concreto a las pequeñas y medianas empresas, capacidades necesarias para reaccionar ante situaciones hostiles. Las ha hecho más resilientes, otorgando agilidad y rapidez de respuesta, facilitando la continuidad del negocio en cualquier circunstancia, pero sobre todo ‘empoderando’ a las personas para facilitar su cometido, estén donde estén.

En definitiva, el COVID-19 ha puesto a prueba la madurez tecnológica de los negocios forzando un cambio sin parangón en las tecnologías empresariales y cambiando significativamente el funcionamiento de las organizaciones. “La digitalización no ha sido una mera decisión –explica el autor-sino una necesidad y una urgencia para sobrevivir en el futuro”.

La digitalización llega para quedarse

Pero solo ha sido el principio, ya que las empresas están llamadas a depender cada vez más de las tecnologías digitales para mejorar su rendimiento. El estudio, que recoge diversos análisis de consultoras, y entrevistas a voces cualificadas del sector, muestra un cambio de tendencia en la forma de trabajar en las empresas donde la automatización y la inteligencia empresarial comienzan a tener un papel protagónico, a la vez que  se atisba que el trabajo sigue siendo arduo.

Acometer una digitalización competa no solo debe centrarse en la adopción de tecnología sino en un cambio estructural en las compañías donde el foco debe estar en las personas. “La pandemia ha acelerado el proceso de digitalización de muchas empresas y ahora llega el momento de digerir dicho proceso, pues la digitalización no pasa solo por adquirir nuevas tecnologías, sino que lleva implícito un cambio de mentalidad, líderes digitales y cultura empresarial acordes al nuevo escenario, y adecuar nuestro modelo de negocio a los nuevos hábitos y necesidades de la sociedad”, explica Alfonso Pastor, responsable de Tecnología, Marketing y Comunicación en Kyocera,  una de las voces recogidas en esta investigación, publicada por la Universidad Ramón Llull.

Los resultados indican que los esfuerzos de la PYME europea y española hacia las transformaciones tecnológicas digitales han ayudado eficazmente a tener una respuesta acertada al brote pandémico, concluyendo que la tecnología se ha convertido en una valiosa herramienta como forma de comunicación y trabajo, propiciando un aumento de la eficiencia y eficacia de muchas organizaciones. “La digitalización proporciona nuevas oportunidades de beneficios competitivos para las empresas”. Además, todos los procesos de transformación digital de las PYMES en estos meses “están positivamente asociados con la implementación y ejecución de los enfoques de respuesta a la crisis”, subraya Alejandro Giménez Busquets.

En resumen, la pandemia ha provocado un aumento significativo en la adopción de nuevos modelos de trabajo basados en tecnología al objeto de reducir riesgos y frenar la propagación de la COVID-19.

Aceleración digital en tiempo record

La consecuencia se ha dejado notar no solo en la adopción masiva de teletrabajo, sino en una importante aceleración digital. “Los resultados –recoge la investigación-  demuestran  cambios significativos en la mentalidad de los ejecutivos sobre el importante valor de la tecnología en los negocios. Además, las estrategias basadas en tecnología han sido cruciales como una parte importante para el ahorro y la eficiencia de costes”.

En general las industrias y las empresas han aumentado rápidamente la transformación basada en lo digital, logrando 3 o 4 años de éxito en tan sólo siete meses. “Se puede concluir que esta transformación ha sido el resultado de un instinto de supervivencia del propio sector”.

6 cuestiones a tener en cuenta en el futuro más próximo

Pero las organizaciones deben seguir desarrollando despliegues holísticos y estratégicos en materia de digitalización. Si bien no existe un marco teórico claro que dirija a las PYMEs  a cómo acometer la gestión del cambio, la investigación sí esboza unas pautas a tener en cuenta para hacer frente al nuevo orden:

  • La tecnología debe empoderar al capital humano para que sea más ágil y responda a los cambios empresariales.
  • Los entornos de trabajo serán híbridos (presenciales y remotos) y la tecnología debe facilitar que el cometido pueda realizarse en cualquier lugar.
  • Alcanzar mayor agilidad y eficiencia pasa por la automatización de procesos.
  • La infraestructura cloud e hiperconectividad, ineludible para facilitar una adecuada descentralización del trabajo.
  • El partner tecnológico, asesor clave e imprescindible en el proceso de transformación digital de las compañías.
  • Los datos estarán cada vez más presentes en las tomas de decisiones empresariales.

El futuro remite a tener una “correcta orientación tecnológica” como aspecto fundamental para la mejora de la competitividad. “La adopción de tecnología será crucial para mantener la sostenibilidad, incluso después de la pandemia”.

Lo digital ya es palanca necesaria para llevar a cabo la recuperación en muchas PYMES.