En la nueva realidad que emerge en los espacios de trabajo tras la pandemia, el CIO, (Chief Information Officer), responsable de los sistemas de tecnologías de la información de la empresa a nivel de procesos y desde el punto de vista de la planificación,  seguirá teniendo un papel relevante después un año en el que todas las compañías se han replanteado el modelo de organización tendiendo a lo digital.

El aumento de la fuerza laboral híbrida, el papel cambiante de la seguridad, la relevancia de los datos como fuente de riqueza y el protagonismo absoluto de la automatización para tener procesos más ágiles, serán los aspectos importantes a los que hacer frente en los próximos meses junto a la ciberseguridad, el impacto de la realidad extendida en los negocios o buscar aliados externos y colaboradores. La gestión de las personas y la capacitación marcan esa hoja de ruta donde el objetivo sigue siendo organizaciones más ágiles y resilientes.

Cultura, herramientas y procesos, tres pilares imprescindibles

El CIO tras el cambio producido en estos meses con la aceleración digital sigue enfocado en aumentar la productividad y conseguir mayor adaptación a entornos VUCA (altamente volátiles, con cierta incertidumbre y complejos) focalizándose en tres retos principalmente: cultura, herramientas y procesos para tener una adecuada transformación digital.

Los máximos responsables de los departamentos IT de las empresas tienen ahora el foco en impulsar la recuperación de las organizaciones lidiando en entornos de trabajo distribuidos, buscando inversiones que ofrezcan mayor flexibilidad. Los silos de datos, los sistemas heredados y la insuficiencia de capacidades técnicas a menudo funcionan como un ancla que impide a las organizaciones avanzar.

Varias  son las cuestiones a tener en cuenta por los responsables TI en las empresas, en un horizonte relativamente corto, según ha revelado la consultora IDC:

Veamos:

  1. Empoderar a los trabajadores con datos, Inteligencia Artificial y Aprendizaje automático. La premisa es mayor capacidad de adaptación y acelerar los procesos de toma de decisiones.
  2. Reforzar las estrategias de seguridad corporativas para proteger los activos empresariales, garantizando la confianza del cliente.
  3. Dar mayor solidez a la infraestructura digital.
  4. Garantizar la agilidad impulsando las migraciones a cloud.
  5. Acelerar la robotización y automatización como eje principal de la gestión del cambio en los próximos años.
  6. Instaurar capacidades inteligentes para detectar, aprender y predecir los cambios en el comportamiento de los clientes.
  7. Implantar sistemas de control de los ecosistemas, las aplicaciones y la infraestructura basándose en la interoperatividad, flexibilidad, escalabilidad, portabilidad y la entrega a tiempo.
  8. Nuevas responsabilidades relacionadas con la salud y el bienestar de los empleados en el entorno híbrido, definiendo la seguridad y las regulaciones.

Partner tecnológico, aliado del CIO

Los desafíos continúan en innovar de forma más efectiva contando con nuevos aliados para presionar el pie en el acelerador digital. Reducir la complejidad de la tecnología y los costos de integración están en el objetivo, con la meta de asegurar que las iniciativas digitales escalen con solidez para el futuro.

Para conseguirlo la figura de un agente neutro y externo es fundamental. Habilitar nuevas formas de trabajo convive con buscar el bienestar de los trabajadores y el partner tecnológico es capaz de identificar las necesidades de cada negocio ofreciendo respaldo y asesoramiento adecuado.

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